¿Diferencias entre una grabación L y R o Stéreo y una grabación por canales?

Son muy evidentes. Cometemos una aberración al concentrar en dos canales todas las distintas fuentes que se dan en un espectáculo, sin haberlas podido desgranar y tratar para habilitarlas en su reproducción doméstica, del mismo modo que, aunque mucho menos elaborados, un técnico de directo, habrá de aplicar determinados procesos antes de lanzar la señal de un CD masterizado para equipos convencionales hacia 20.000 W de altavoces, como poco.

¿Son tan evidentes estas diferencias?

Sí, para todo el mundo, pero en primer lugar, para el artista. Normalmente, un artista no autoriza a grabar un directo completo porque considera muy acertadamente, que si la grabación es en dos canales, no sólo no podrá transmitir lo que pretende con su obra, ni podrá añadir matices en el estudio, sino que además, se realzarán los errores y las posibles distorsiones que en el directo pueden ofrecerse.

Cuando el artista es consciente de que la grabación es por pistas, el concepto cambia, ya que, si en la otra opción, los errores propios del directo se hacen evidentes, en ésta, la opción de mezcla y postproducción, hace que los errores puedan atenuarse y las virtudes reforzarse, todo, al gusto del artista, quien puede optar a todo un mundo de elementos y variaciones, además de suponer esta circunstancia, la posibilidad de editar un disco, cosa que, de otro modo, resulta inviable.

¿Cómo lo hacemos?

El equipo de Decibelia Sound, cuenta con los elementos necesarios para la correcta grabación de los espectáculos sin ninguna interferencia en la labor de técnicos y artistas durante ensayo y espectáculo.

Básicamente, captamos y grabamos la señal de cada una de las fuentes, antes de que cada una de éstas entre en la mesa, con lo que la encontramos limpia, libre de todo matiz o artificio añadido, tal y como ocurre en un estudio de grabación. No usamos un sistema paralelo de microfonía a priori, para ajustarnos a la naturaleza del espectáculo, pero, caso de ser necesario, también lo proporcionamos. Obtenemos un enorme archivo de proyecto que, en el estudio, desgranamos y tratamos hasta obtener el resultado correcto.

Esta grabación, ¿La puede hacer cualquiera?

Rotundamente no. La especialización de Decibelia Sound en este ámbito es un elemento claramente diferenciador, ya que, la grabación de un espectáculo, comprende unas dificultades y la asunción de unos riesgos que no se dan en el estudio.

El proceso normal de grabación de un espectáculo, comprende la dedicación y preparación exclusiva de un técnico experimentado,que además, acompaña al artista o artistas en una gira, para cotejar los mejores resultados y poder eliminar errores de la propia grabación, con lo cual, el precio se dispara. Éste es el máximo riesgo que un estudio está dispuesto a asumir. Después, el archivo es tratado en un estudio no necesariamente especializado en y que se ciñe a las fechas de entrega habituales en este campo, con lo cual, podemos encontrar muchas sorpresas en la masterización final.

No es nuestro caso. En principio, Decibelia Sound cuenta con los medios materiales y humanos necesarios para garantizar la máxima fidelidad en un único concierto. Nuestros sistemas de seguridad y nuestra experiencia garantizan que la grabación llegue a buen término, siendo ya, fuera de la tensión del directo, turno del técnico de estudio encontrar un nivel óptimo de reproducción. Aquí es donde nuestro director técnico, Antonio Ruiz Joya, deja su impronta personal, mimando la grabación hasta conseguir el máximo rendimiento, siempre en las fechas previstas. Como se observa en su currículum, su especialización en estudio, es un asunto que, de este modo, no debe convertirse en un problema. Por lo tanto, el mejor resultado está asegurado, y, gracias a la optimización de recursos, el mejor precio.

¿Qué hacemos?

Decibelia Sound plantea un servicio de grabación y producción audiográfica de la máxima calidad posible. En otras palabras: Decibelia Sound convierte cualquier escenario en un inmenso estudio de grabación adaptado al Siglo XXI.

Aunque en la práctica no deberían ser diferentes la grabación de un directo y la de un disco de estudio, desgraciadamente nos encontramos en demasiadas ocasiones con la terrible práctica de grabar en alta frecuencia. Es decir, nunca se debe coger la mezcla Stereo que sale por los altavoces que apuntan al público y grabarla porque el resultado será un producto carente de matices y de baja calidad.

Decibelia Sound convierte cualquier escenario en un estudio de grabación adaptado a las exigencias del Siglo XXI

Los asistentes a un concierto escuchan por los altavoces una mezcla en alta intensidad que sacrifica limpieza acústica a cambio de llegar a llenar con sonido un gran espacio lleno de personas. Las personas hablan y desvían la radiación sonora. Gracias a las buenas prácticas de los técnicos se consigue que llegue a la audiencia en condiciones óptimas.

Sin embargo, los oyentes de un equipo doméstico escuchan una fuente de baja intensidad, con una limpieza acústica muy superior a la de un concierto. Por lo general, el número de personas que escuchan simultáneamente la grabación no malogra la calidad del sonido. La mezcla que se ha de realizar es rica en elementos reguladores de dinámica (volumen) y otros efectos que realzan o suavizan determinados tramos. Se trabaja en planos superpuestos que permiten transmitir al espectador la sensación de directo desenchufado en la que se produce un diálogo entre los distintos canales. El correcto tratamiento de estos efectos y este diálogo suponen un verdadero control de calidad en la producción musical del directo. Su correcto tratamiento es una disciplina cuyo dominio abarca toda una carrera profesional, de una especialización muy importante.